Te extrañe.
CAPÍTULO 87
Las estrellas giraban unas tras otras en el techo de la habitación y una dulce melodía adormecía lentamente al pequeño bebe en su cuna.
A su lado, había una figura alta e imponente. Aiden, miraba a su hijo sin parpadear.
―Te soñé y te hiciste realidad… ―Aiden levanto la mano y acaricio con ternura el suave cabello ―Me encanta ser tu padre… y aunque al principio las cosas no sucedieron como deberían, te prometo que voy a estar a tu lado el resto de mi vida.
El pequeño Adam parecía