Ashley se enfocó en fingir que sería la esposa perfecta, compraba el desayuno para Michael y lo llevaba a su oficina, ordenaba a la servidumbre que lavara y planchara su ropa y se la llevaba a casa, por supuesto no haría nada de eso con sus propias manos, no sabía cómo y tampoco tenía intenciones de convertirse en una mujer del hogar.
Después de realizar su rutina con su prometido pasaba por la oficina de Justin antes de marcharse y tenían una sesión de sexo intenso por todos los rincones de és