Capítulo 39. Desafiante.
Capítulo 39.
Desafiante.
Ella ni siquiera lo mira; está sentada junto a la ventana admirando el paisaje de la ciudad.
—No. —Solo esa palabra y es suficiente, ya no más gritos, no más peleas, solo un no, cortante.
Él tampoco menciona palabra, sale sin mirar atrás, dejando huellas de ese exquisito perfume al salir y un vacío silencioso en el aire, el eco de lo que ha sido todo entre los dos; simplemente se ha roto la brecha que los unía.
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Para Ricardo, saber de la presencia de Oliva e