Taylor soltó una leve risa, con la mirada perdida en el tiempo. La risa nació pequeña, casi tímida, pero poco a poco ganó fuerza mientras los recuerdos regresaban como un vendaval suave, de esas brisas que anuncian la llegada de algo más fuerte.
—¿Cómo olvidarlo? —murmuró, volviendo la mirada hacia su amigo—. Fue en una de esas cenas familiares. Creo que era otoño, y allí estaba ella…
—¿Tenía unos quince años? —interrumpió Mauricio, arqueando una ceja mientras daba un trago a su cerveza ya por