Hanna Becker
New York
Nos abrazamos y así nos quedamos dormidos, por unas horas. A la mañana siguiente, me desperté con mucha hambre, Devin había agotado todas mis energías y el bebé estaba pidiendo alimento desde temprano, así que me dispuse a llamar al servicio a la habitación.
Marqué al teléfono del restaurante, contaban con atención las 24 horas del día, así que no había problemas, si desde ya les pedía el desayuno, con Devin no había problema, ya cuando despertara lo estaría esperando su d