Odio.
Camila.
¡Lo he matado!
No, no quise hacerlo, solo quería defenderme. Nunca vine con la intención de deshacerme de él.
Me asomo al precipicio y noto su cuerpo ensangrentado atorado en una rama. Debió rodar hasta lo más bajo, para que nadie lo encontrara.
Bueno, creo que los buitres se harán cargo.
Ahora solo debo pensar el irme de aquí y deshacerme de esta arma, sería una estupidez si lo lanzara aquí mismo.
Sujeto la canastilla del bebé quien aún sigue llorando.
"No llores que tú tienes la