Desde el injusto encierro al que los habían sometido ya habia pasado casi 2 meses de maltratos y humillaciones, por lo cual se sentían hartos de esa situacion e igual sentía como la ansiedad creía en su interior deseando ya poder saborear la gloriosa venganza.
- Dime ¿cómo va eso que les encargue? – le preguntó Miguel.
- No se – contestó Hugo.
- ¿Cómo que no sabes? ¿entonces quién sabe?
- Martin creo que tenemos un problema.
- ¿Qué problema?
- Yo no he podido comunicarme con ellos desde hace un