Acabando con su cigarrillo giró su cuerpo y caminó hasta las entradas del hospital, con su mirada acusadora buscó a Estela y para su sorpresa dormida en una silla, su cuerpo estaba encogido y su cabeza estaba en una posición no tan cómoda.
Los ojos de Marlon recorrieron por todo su delgado cuerpo, en ese preciso momento imaginó a Estela acostada en su cama con un sexy vestido de lencería, devoraba cada parte de su cuerpo. Lamió su labio inferior como un lobo en busca de su presa a medianoche.
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