La verdad era que Ella tenía bastante dinero en su cuenta. Cinco mil no representaban ningún problema para ella.
Pero enseguida puso una expresión incómoda.
Piper lo notó al instante. Claro que no podía permitírselo. Y aun así se atrevía a entrar en una tienda como esa… qué ridícula.
—Entonces, ¿tu esposo sí puede pagarlo? —insistió Piper.
Ella parpadeó y miró a Tiesto.
Él respondió con calma:
—Hoy no traje suficiente dinero.
Piper soltó una carcajada.
—¿No suficiente dinero? ¿Quién carga efect