Desde el punto de vista de Emily
¿Qué demonios dije en el bosque?
No podía dormir por la noche porque sólo podía pensar en sus manos sobre mi cuerpo.
Por la mañana evité a Jason como una loca, me daba vergüenza. Todo lo que quería era que el suelo se abriera y me tragara.
—Buenos días. —saludó Marina mientras bajaba las escaleras.
—Buenos días... —respondí y dejé de fregar con una sonrisa.
—¿Puedes creer que Jason haya tenido las agallas de abandonarme? —preguntó ella. Me reí nerviosamente y l