Darius dio varios pasos por el salón antes de detenerse frente a la ventana abierta que dejaba entrar la luz a través de sus persianas. Puso las manos encima del marco y se inclinó para mirar hacia fuera. Llevaba dos días de su clan al clan Luna roja esperando por el alfa despojado de su manada. De uno en uno iban eliminando a los opositores. Los lobos que habían amenazado y se atrevieron a atacar a su mujer y a los suyos estaban pagando por su atrevimiento.
—¿Tu esposa sabe lo que estaba ocurr