Capítulo 34. Dulce recibimiento
Capítulo 34. Dulce recibimiento
Ramsés Keller
Un poco antes de llegar al castillo, al Alfa Ramsés se le erizaron los cabellos de la nuca, era como si alguien lo estuviera observando desde un sitio muy cercano, pero nada se asomaba a la vista. Pero claramente, podía sentir la presencia de alguien. Había un intenso aroma a feromonas dominantes que entraron en su nariz con mucha fuerza.
Ahí estaba de nuevo, ese olor, haciendo que su boca se abriera y un calor indescriptible hacía que su sangre cor