Un cliché no tan cliché.
«“El claxon de los automóviles y las personas hablando a mi alrededor, contaminaban el sonido.
Crucé la calle a corredizas, mientras luchaba por esquivar a la gente y luchaba contra el viento que amenazaba con arruinar el orden de los documentos que llevaba en mis manos.
Cada segundo contaba, y yo no podía darme el lujo de llegar tarde, era mi primer presentación en la empresa, el primer paso hacia algo que había deseado por tanto tiempo. El señor Miller, me había recomendado y si jugaba bien m