Esa noche él no quiso intentar nada con ella, este día se la llevaría a su mansión en donde la retendría para siempre. Él creyó en lo que su rival Brandon Morotova le dijo, según sus pensamientos, esa hermosura de mujer solo sería para él y nadie más.
—Estoy aquí mi amor, ya estás a salvo y no corres peligro. —Brandon trata de que se calme acariciándole la espalda y el cabello desordenado.
—Brandon yo… yo te amo, yo mentí al decir que me vine por mi propia cuenta, este hombre me obligó a decir