Ahora

Cuando se abre el ascensor, Anya corre directo a los brazos de su hermano mayor, quien luce como la mierda, por un segundo, me mareo al ver a Viktor en pantalones de pijama, justo como solía estar su padre, incluso el tatuaje de la unión soviética me hacía querer retroceder y llorar.

- Llegaste - dice él luciendo aliviado, en ese momento el pequeño Francis entra corriendo a la sala con un gato en los brazos y el rostro parcialmente limpio.

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