Maia
Estoy recostada en mi cama mientras Juan Pablo se dedica a dejar besos en mi estómago.
Estoy feliz porque nos acaban de confirmar que tendremos un varón. Lo que más deseo es tenerlo entre mis brazos y llenarlo de besos.
—Yo quería una niña, pero eso ya no importa te amo Juan David. Te voy a cuidar siempre, mi campeón.
No puedo evitar sonreír— Los dos te cuidaremos mi bebé hermoso. Serás un gran hombre guapo, dulce y amoroso como papá.
—Y con el carácter de mamá —Rie él
—Yo soy pasiva.
—Po