—Mi amor por favor calmate no pueden sedarte—Me pide Juan Pablo
—¿Cómo puedo calmarme? ¡Eres un mentiroso, mi hermano está muerto y lo ocultaste!.
— Déjame explicarte.
—No quiero escuchar, sólo quiero ir a despedirme de él.
Intente levantarme, pero él sostuvo mis brazos.
—¡No permitiré que te vayas!
—No puedes impedirme nada, mentiroso.
—Aunque me odies nunca los pondré en peligro.
—¿Por qué hablas en plural?
Lleva sus manos a mi estómago.
—Princesa es el mejor de los regalos no tienes una idea