Narra anónimo
He estado observando a Damián desde las sombras de un tiempo para acá, siempre había estado enamorada de él, sin embargo, no he podido dar la cara desde hace tiempo. ¿Por qué? Estoy metida en un gran lio gracias a mi padre y tuve que esconderme. Pero podía salir sin que nadie se diera cuenta, o al menos eso pensaba.
—Ya estoy en casa. —Esa voz que, en lugar de hacerme sentir odio, es todo lo contrario.
—Mi cielo, ¿Cómo te fue? —Me acerco a él y le doy un casto beso en los labios