Mundo ficciónIniciar sesiónEmma suspiró mientras acunaba a Eva en sus brazos, quien, finalmente, había caído en un sueño profundo. En las últimas semanas, desde que Evan comenzó su nuevo trabajo como instructor, el tiempo que pasaba con él se había reducido considerablemente. Con largas jornadas de doce horas, Evan llegaba a casa agotado, cuando Emma ya estaba casi siempre en la cama, tratando de recuperar energía para el día siguiente.







