Capítulo 9: El peso del embarazo.
Ana se interna, muy angustiada en la oficina de la rectora, quien desde ya la mira con aprensión.
—¿Qué tiene que decirme joven Rodríguez? Apúrese que no tengo tiempo.
—Lo que menos quiero, es importunarla profesora, por lo que seré breve. Tengo que contarle, que estoy embarazada—lo suelta sin tapujos.
—¿Qué? ¿Qué inmoralidad es esa?
—No es ninguna inmoralidad, mi hijo es una bendición—se expresa Ana con firmeza.
—Me temo, que no podrá continuar con la beca.
—¿Por qué? Jamás he bajado mi r