Capitulo 56
Fernanda negaba con la cabeza, su padre no podía ser ese miserable delincuente que todos decían en la televisión y en los medios, ella sabía que él era aún hombre bueno que lo único que había hecho en estos años era decirle lo que era correcto y recalcarle lo que no lo era, esto sencillamente no podía ser verdad, la figura de padre perfecto no podía desaparecer de sus vida de esa manera.
— Eso es una mentira, mi padre era un hombre recto que jamás se metería en ese tipo de problemas