Mundo ficciónIniciar sesiónLa limosina se detuvo, pero las mujeres estaban con los retoques del vestido que ni se dieron cuenta, después de unos minutos el chofer toco la ventana de las chicas. “Señoritas lo siento, pero el motor tiene problemas”.
Las tres se miraron asombradas. “No me digas que es obra de esa bruja”. Decía Valeria muy molesta.
Alba y las chicas salieron de la limosina, estaban en medio de una carretera no había taxis en ese lugar, solo pasaban camiones de carga y algunos coches, pero n







