CAPÍTULO 13: UN TENSO DESAYUNO.
CAPÍTULO 13: UN TENSO DESAYUNO.
Esa mañana, Liana escuchó el llamado a la puerta mientras intentaba levantarse. Le dolía la cabeza; no había podido dormir la noche anterior. Y aunque esa era su casa, se sentía como una extraña. Estaba sola en el mundo con un hombre que pronto sería su esposo, pero al que apenas conocía.
—Adelante —dijo con voz cansada, y la puerta se abrió. El ama de llaves entró, bajando la mirada con nerviosismo.
—Lo lamento, mi señora —murmuró, apretando las manos frente a e