CAPÍTULO 119: EMBARAZO EN PELIGRO.
Los besos y caricias se volvieron más intensos al igual que esa vocecita en mi cabeza que me decía que tenía que parar, pero no quería hacerlo. Su mano comenzó a subir por mi vientre hasta meterla en mi sostén dando un suave apretón que me hizo jadear, sus besos descendieron a mi cuello, abrí mis ojos respirando agitada cuando su celular sonó…jod*r creo que debemos prohibir los celulares cuando estemos juntos, acomodé mi ropa cuando él se separó para contestar.
-¿Hola? —Matt me ayudó a poner de