Mundo de ficçãoIniciar sessãoLo miré fijamente. No es que no tuviera razón, pero esa sensación de urgencia seguía bullendo dentro de mí. De estar en peligro y necesitaba un refugio para escapar del mundo seguía aprisionando mi pecho.
—No le encuentro nada de extraño —respondió de nuevo apoyando su cabeza en mi hombro mientras bostezaba. —Pero también me insistía mucho que, si un día me quedaba sola, no o






