CAPÍTULO 20: ¿DÓNDE Y CUÁNDO?
Giovanni se dejó caer en el sofá de su departamento de soltero con un dolor de cabeza palpitante. Estaba hecho una mierda. Apestaba a alcohol, y para colmo, había tenido que llamar a su secretario porque su auto se quedó sin gasolina. Pero lo más sorprendente de todo fue que Adeline no le abrió la puerta en toda la noche.
No importó cuántas veces llamó, gritó o golpeó la puerta. La condenada mujer no respondió ni se compadeció de sus dedos lastimados.
¿Cómo era pos