Emilio volvió a la mansión Mendoza, no tenía humor ni cabeza para ir a a su compañía a trabajar, apenas llegó se encerró en su despacho maldiciendo su suerte, se preguntaba ¿cómo demonios había podido caer a la tentación de estar de nuevo con Savana? la había amado demasiado pero apenas ahora se había dado cuenta que ya no sentía ese amor tan fuerte que un día le tuvo
El Ceo se sirvió de su licor más fuerte, cuándo descubrió la traición que su hermano Ulises y su prometida le hacían le dolió có