55. Capítulo
Armonía Perfecta
...
—Entiendo, yo sé perfectamente que es lo mejor, Niccolò. Gracias por todo —la escucho decir, han estado cerca de cinco minutos hablando, por fin decido aparecerme para desayunar, o se me hará tarde.
Sus ojos me calcinan, es una mirada profunda a la que no temo. Se la devuelvo con la misma fuerza. Saludo a Nic, y con desdén a la italiana.
—Seré rápida, no quiero llegar tarde a la uni.
—Deja que te lleve, Clara.
Giulia se levanta del taburete.
—Bueno, iré por mis cosas, co