PARTE TRES: EL ÚNICO PRIMOGÉNITO
CAPÍTULO UNO
De pronto fue la mirada de Ricardo y la de Verónica la que bajaron al mero instante en que el pequeño, con la cara reposando en sus dos manos, le hizo aquella pregunta que nunca debió de salir de sus pequeños labios. Eso era lo último que ella hubiera esperado de su pequeño hijo. Que preguntara cosas que no debía.
— ¿De qué estás hablando? —Preguntó Verónica claramente nerviosa.
A su lado, Ricardo se decidió a observar a Verónica. Ella estaba act