PARTE UNO: LA TRAICIÓN
CAPÍTULO ONCE
Victoria continuó su camino después de lo que le había pasado. Ver a ese hombre como el ser que siempre aparecía cuando más lo necesitaba realmente no le había hecho nada. Todo lo que ella podía tener en mente eran tres cosas en ese momento y dos de ellas, eran las que ya había sido selladas a su corazón y que estaban marcadas en su lista de quehaceres con tinta hecha de sangre, como si de un pacto que no se pudiera romper se tratara. Ella tenía a su hijo