DAVID
Unos minutos antes...
Presiono el teléfono contra mi cara tan pronto como veo a la mujer parada frente a la puerta de Nelly, por suerte o por desgracia ella también me mira a los ojos y mantiene su mano suspendida en el aire. Kaciana se apresura a enderezar su postura y ocultar su expresión de disgusto cuando me acerco, pero de todos modos capturé su brazo con fuerza.
Serpiente.
—¿Qué demonios estás haciendo aquí?— Gruño, actuando rápido cuando ella intenta decir mi nombre de manera seduc