Vincenzo
Ni siquiera sabía adónde ir, no quería volver a casa ahora, estaba demasiado aturdido. Sólo quería descargar toda la rabia que llevaba dentro, sólo quería desaparecer ya del mundo... Cuando salí de aquel restaurante, me subí al coche y conduje sin rumbo. Ni siquiera sabía adónde iba. El corazón me iba a mil por hora, temblaba y sudaba.
¡Otra vez no! ¡Otra vez una crisis no!
Intentaba que no ocurriera, pero era demasiado difícil...
Aparqué el coche y salí, ni siquiera sabía dónde estaba