TOMO 2. CAPÍTULO 27. Grande, feo y malo
TOMO 2. CAPÍTULO 27. Grande, feo y malo
Lynett se quedó el silencio, pero la única respuesta de Elijah fue entrar de nuevo a la casa y cerrar la puerta mientras afuera seguían discutiendo. Poco a poco las voces se fueron apagando mientras ellos se quedaban mirándose fijamente, y Elijah acarició el dorso de su mano con suavidad.
—Lamento que hayas presenciado eso.
—¿De qué pruebas está hablando, Elijah? —lo increpó la muchacha y él negó.
—No tengo idea, solo espero que no intente involucrarte a