TOMO 2. CAPÍTULO 2. Un papel firmado
TOMO 2. CAPÍTULO 2. Un papel firmado
—Lo siento pero…
—¡Ya deje de decir que lo siente, eso no arregla nada! ¡Solo llame a la persona que lo compró! —rezongó Elijah.
—Es que no fue una persona, señor Vanderwood, fue una joyería —intentó explicarle el relojero.
—¡OK, OK…! Entonces deme la dirección —le pidió Elijah y antes de que el hombre pudiera negarse le advirtió—. ¡Por favor, es muy importante! Puede darme usted la dirección o puedo perseguir a todas sus entregas hasta que la consiga.
El re