TOMO 2. CAPÍTULO 19. Demasiada casualidad
TOMO 2. CAPÍTULO 19. Demasiada casualidad
La mueca en la cara de Florence Evans era tan amarga como si se hubiera chupado un limón, pero increíblemente lo que no pudieron ver en ella era sorpresa.
—¡Eso no puede ser… ese testamento…! ¡Eso tiene que ser falso! —exclamó furiosa y Lynett negó con condescendencia.
—Tu amante lo llevó a inscribir y también pagó para que lo escondieran. Ahora que lo pienso, ¿Cuál de tus joyas tuviste que vender para poder pagar medio millón de soborno? Porque es evid