CAPÍTULO 38. Cosa del destino
CAPÍTULO 38. Cosa del destino
—Espere… doctora, espere.
Elijah intentó detener a la mujer mientras estaba a punto de ingresar a uno de los salones de observación del quirófano.
—Señor Vanderwood, el cirujano ya está listo y le aseguro que es uno de los mejores de este hospital, por favor mantenga la calma y le avisaré de cualquier cambio.
—Lo sé, no se trata de eso, es…
Toda la noche, entre el desvelo y la tensión, aquellas palabras del médico que había atendido a Lynett durante el accidente n