Los demás no respondieron, pero Luciana estaba llena de expectativas.
Desde que se enteró de que su primo estaba enamorado de su mejor amiga, se sintió como si hubiera descubierto un nuevo continente.
No le importaba si la mujer que Vicente había amado en secreto durante años era realmente Andrea o no.
Tampoco prestaba atención a los análisis de Luis sobre si era verdad o mentira.
Solo tenía una idea en mente: no quería que Andrea volviera a sufrir y deseaba que su primo encontrara un buen desti