Mundo de ficçãoIniciar sessãoCHASTITY
—¿Has tomado tus medicinas? —inquiero ayudándolo a sentarse de nueva cuenta.
—Sí, no soy un niño pequeño ¿recuerdas? —se agita y le acerco el vaso de agua natural que descansa sobre la mesilla—. Soy yo quien debe cuidarte, no al revés.
—Vamos, sabes que siempre hemos ido contracorriente —coloco la palma de mi mano sobre su frente—. Estás hirviendo en fiebre.
—No es nada…
Me enfa







