POV de Carmen
Salí del café con una sensación extraña en el pecho. Las palabras de Alejandro me habían reconfortado, pero había algo más que no podía sacudirme. La tormenta que había caído parecía reflejar el caos que sentía por dentro. Las gotas de lluvia aún brillaban en las calles bajo la tenue luz de las farolas, y el aire fresco parecía calmar mis nervios a medida que caminaba de regreso.
No podía dejar de pensar en lo que Elias me había dicho. Esa confesión inesperada, de que mi rostro le