POV de Carmen
Los días en la villa habían sido como un sueño, una burbuja de paz y tranquilidad que nunca hubiera imaginado experimentar. Alejandro y yo habíamos encontrado una nueva armonía, una confianza que, aunque frágil, se iba fortaleciendo con cada palabra, cada gesto, cada mirada compartida. Las flores, que aún perfumaban el salón, eran un recordatorio de su deseo de empezar de nuevo y de lo mucho que estaba dispuesto a dar para que nuestra relación tuviera una oportunidad real.
Pero al