—¿Y quién eres tú exactamente? —le preguntó Alex, haciendo que su sonrisa vacilara por un segundo antes de forzar la misma sonrisa de nuevo.
—Soy Yuvonne. Soy su media hermana —dijo emocionada, señalándome.
Puse los ojos en blanco, cruzando los brazos sobre el pecho, observando su rostro con incredulidad.
—Oh, bueno, eso es extraño. Nunca habló de ti. —Alex tenía la misma respuesta para todos.
Sabía cómo enfadar a la gente.
Pero no entendía que Yuvonne no era Kaylee. No era una tonta emocional.