Nila.
Me alejo de la puerta cuando siento que los lobos comienzan a moverse y desaparezco rápidamente, llegando a una de las salas de estar justo cuando Ashley aparece con su cachorro en brazos, dándole besitos y susurrando palabras bonitas.
Mi bebé lo deje en la habitación, para su mayor protección porque últimamente todo está muy movido y no quiero que salga herido si algo como unas bestias enormes que no me pertenecen, entren al lugar, con hambre y ansias de matar.
Los de Ashley se enfoca