— ¿Crees que podrías encontrar el anillo en el antiguo despacho de mi padre?
Melissa escuchó al hombre frente a ella mientras servía una taza de té para él en la parte trasera de la casa. Red miró a la chica frente a él antes de tomar su mano entre las suyas.
— ¿Te sientes bien? — el alzó sus ojos — pareces más pálida de lo usual.
— He dormido demasiado poco estos días — respondió la chica — no… no es nada de qué preocuparte.
— Supongo que mi tío se está aprovechando realmente de esta situación