Pov Amaya
Comenzamos a avanzar, cruzando el portón que cerro a nuestra espalda. Los autos avanzaban sin prisa por el camino hasta que comencé a ver las pequeñas edificaciones a los lejos.
Lo primero que veo son campos de entrenamiento, todos llenos de lobos, nada comunes.
Son grandes y fuertes, demostrándolo en una lucha mientras un hombre les da instrucciones.
Pasamos por otro donde veo como se transforman de su cuerpo humano a uno de lobo.
Comienzo a respirar de forma agitada observa