Capítulo 116: Verdad impactante.
—Están tan cansados —dijo Luna Adalet, mirando a Alaric, que dormía plácidamente en su regazo.
—Sí, es hora de llevarlos a descansar —respondió Zefor, con una sonrisa mientras acariciaba la cabeza de Draven.
Con cuidado, Zefor llevó a Draven hacia la habitación anexa, donde había una cama matrimonial. Luna Adalet lo siguió, llevando a Alaric en sus brazos.
Una vez que los niños estaban seguros y cómodos en la cama, Zefor se inclinó sobre ellos, dándoles un beso suave en la frente. Adal