-Para eso tendrías que salir de ahí primero, ¿no es así? Y parece que se te dificulta.
La criatura me sesea con evidente molestia, casi gruñéndome con ira ante mis palabras, y su mirada dorada se intensifica sobre mí, aunque creo que la barrera hace mucho más que solo mantenerlo dentro, también evita que su poder nos afecte. Estoy segura de que, si no estuviera separándonos, esa mirada me habría asesinado.
-Cuidado con tuss palabrass, loba esscarlata, porque puede que ahora essté encerrado, per