Llegamos a casa de los abuelos, como siempre lo hago bajo de la camioneta y camino hacia ellos, dejo un saludo de manos al abuelo y entro a la casa, no me fijé en quienes eran las invitadas de mi hermana, Josué me siguió detrás de mí seremos solo nosotros dos y mi hermana con sus amigas no caso nos hará.
—Que hermoso lugar, gracias por la invitación señor Montemayor —oigo decir una voz conocida que me hace voltear a ver y confirmar si es o no es.
—Estamos entre amigos y familia, así que solo