Cristal tenía un cariño muy especial a los betas. Y Kalium había estado a su lado velando por su bienestar. Desea devolverle su amabilidad, y por eso no quería perderse este momento. Además, si no hubiera detenido a su pareja cuando se descontrolo, él habría perecido, recordando aquel extraño sueño.
— Es muy hermosa — murmuró Cristal, observando cómo la pequeña se movía tiernamente, deseosa de poder cargarla, y preguntó: — ¿Y cómo se llama? —.
— Kalium rechazó todas nuestras propuestas — interv