Capítulo 96: Hablando claro.
—Pueden mantener la cordura por favor, por lo menos para que nuestro invitado no piense que esta es una casa de locos y quiera salir corriendo.
—Por mí no se preocupen, estoy tan a gusto en este lugar, después de mucho tiempo que no lo hacía.
—No creo que se asuste por eso padre, el señor Peralta ya debe de estar acostumbrado con su adorable nieto, si eso no lo ha matado no creo que nada pueda hacerlo.
— ¿Desde cuándo mi padre es tu padre, Dayana? insisto que aquí hay algo que no me están dicie