Después de una buena tarde de compras para los pequeños, por fin estamos en casa. Ahora sé lo que sentía Yen cuando me la llevaba de compras sin que ella adquiriera nada, tanto mi madre como la señora Cristina solo se dedicaron a ver por los pequeños ignorándome por completo cuando miraba algo bonito para mí.
El señor Simón y mi padre se habían quedado en el hospital para hacerle la visita a Yen, no deben en tardar en llegar para la cena, espero que Dominick me hable antes de que eso suceda.
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